Suspendí el AIGP y tardé nueve meses en volver a intentarlo

El 14 de noviembre de 2024 publiqué que había agendado el examen. Lo hice a propósito, para obligarme. Escribí que quedaba un mes de última milla y que el viernes 13 pasaría la mañana examinándome. Terminé el post prometiendo volver a hablar del asunto ese día con buenas noticias.

Volví a hablar del asunto ese día. Las noticias fueron otras.


El día que dije que no volvería

Suspendí el viernes 13 de diciembre de 2024 y publiqué el resultado esa misma tarde. Escribí que, por un tiempo al menos, había decidido no repetir el examen.

Dos días después le escribí a alguien por privado que ya estaba pensando en volver a presentarme cuanto antes.

Entre las dos frases hay cuarenta y ocho horas, y en esas cuarenta y ocho horas está casi todo lo que aprendí. Lo que se cierra en caliente después de un resultado malo dura lo que dura el enfado. Lo que decides el lunes, con el examen ya frío, es lo que de verdad vas a hacer.

Tardé nueve meses en volver a sentarme delante del examen. Seis de ellos preparándolo, esta vez sin prisa. Se puede hacer en tres o menos. Yo ya no tenía ninguna urgencia.

Las cuatro razones por las que suspendí

Ninguna de ellas fue no haber estudiado. Ese es el detalle que más me costó aceptar y el que más me sirve para ayudar a alguien ahora.

Había hecho la formación oficial del IAPP. Me había construido mapas mentales dominio por dominio, algunos suficientemente buenos para decidir publicarlos. Entendía el material. Y aun así suspendí, por cuatro motivos que puedo enumerar con precisión.

Confié en el examen de prueba que vende el IAPP. Es el error clave y el que repito cada vez que alguien me pregunta. Ese simulacro te da una sensación de dificultad que se parece poco a la del examen real. Salir bien parado de él me tranquilizó justo cuando debería haberme preocupado.

Venía de un perfil técnico y leí demasiado dentro de las preguntas. Buscaba el matiz, la excepción, el caso raro. En una certificación de este tipo, la respuesta que buscan suele estar en un sitio diferente de donde la busca alguien acostumbrado a diseñar sistemas.

Desprioricé la regulación de fuera de la Unión Europea. Trabajo en Europa, pienso en el EU AI Act, y di por hecho que el examen se parecería a eso. Aparecieron bastantes preguntas de regulación estadounidense y muy pocas europeas. La formación oficial tampoco insiste en ese bloque, y ese gap entre lo que se prepara y lo que se pregunta hay que cubrirlo por tu cuenta.

El idioma pesa. El examen es en inglés y se juega en los matices de la redacción. Para quien no tiene el inglés como lengua materna, eso añade una capa de dificultad que no aparece en ningún temario y que conviene entrenar leyendo preguntas, no leyendo apuntes.

Lo que hice distinto la segunda vez

Empecé de cero, con el Body of Knowledge actualizado como punto de partida, y cambié la proporción entre estudiar y practicar. La primera vez estudié mucho y practiqué poco. La segunda invertí más horas practicando que estudiando, y aprendí bastante más.

El orden que seguí fue este.

Arranqué con los materiales de Kevin Fumai. Después las cheat sheets del EU AI Act de Oliver Patel y su newsletter, la guía de estudio de Casey Flores, el artículo de Amaka Ibeji sobre cómo navegar la certificación, el contenido de Tea Mustać y los mapas mentales de Muna Omar. Todo eso es público y gratuito, y cubre el temario mejor que ningún curso que yo haya pagado.

Le dediqué tiempo real a la regulación fuera de la UE, que era mi gap conocido.

Organicé el estudio en sprints, que es como organizo cualquier cosa. Primera pasada de visión global de todos los dominios, sin detenerme. Segunda fase de práctica intensiva.

Y esa segunda fase fue la que decidió el examen.

El banco de preguntas

Me generé mi propio material de práctica con Claude, dominio a dominio, adjuntando el BoK y pidiendo preguntas tipo escenario. Acabé con más de novecientas páginas, mal maquetadas y pesadísimas, que no le servirían a nadie más porque están hechas a la medida de mis lagunas.

La forma de construirlo la saqué de la guía de Imran Afridi, y ahí está la diferencia real entre el primer intento y el segundo.

El método cabe en cuatro decisiones. Preguntas de escenario en lugar de preguntas de definición. El BoK adjunto en las instrucciones iniciales, no resumido ni parafraseado. Generación dominio a dominio, sin cambiar de dominio hasta agotarlo. Y volumen: cien preguntas por dominio como suelo, subiendo donde me veía flojo.

Tres avisos sobre esto.

El BoK hay que adjuntarlo de verdad. Sin él, el modelo se inventa un temario plausible y acabas practicando para un examen que no existe.

A mí me funcionó mejor en Claude que en otros modelos, y lo he probado. Pero eso es una observación mía de hace ya algunos meses, no una ley, y conviene ajustar la petición a cómo estudies tú. Después he repetido el mismo esquema para otras certificaciones cambiando el temario, y sigue funcionando.

Y lo más importante: esas preguntas son material que genero yo a partir de un temario público. Al examinarme firmé el acuerdo de confidencialidad del IAPP, así que aquí no vas a encontrar ninguna pregunta del examen ni la descripción de ninguna. Practicar con lo que uno se fabrica es preparación.

El texto literal que uso, con los retoques que le he ido haciendo desde entonces, lo mando a quien está suscrito a la newsletter. Llevo desde septiembre de 2025 pasándolo por privado a quien me lo pedía.

Para qué sirve la certificación

Me preguntan mucho si merece la pena y suelo dar una respuesta poco entusiasta: vale lo que la quieran valorar las empresas, igual que cualquier otra.

Lo que a mí me sirvió fue el proceso. Salí sabiendo más de lo que sabía, y una parte de ese conocimiento la sigo usando cada semana. El título aparece en una firma de correo; lo otro aparece en las reuniones.

Un aviso de encaje, porque ahorra dinero: el AIGP es una certificación del IAPP y está orientada a perfiles legales y de privacidad. Si vienes de ahí, encaja de forma natural. Si vienes de operaciones o de tecnología, la vas a aprovechar igual, pero vas a tener que recorrer más distancia y conviene saberlo antes de pagar.

No colecciono certificaciones como si fueran cromos. Esta la recuerdo por lo que pasó entre el 13 de diciembre y el lunes siguiente, más que por el resultado.

Si estás preparándotelo y has suspendido, esa es la única parte que de verdad quería contarte. El segundo intento sale a mitad de precio, y el enfado dura menos de lo que crees.